Análisis de Costo-beneficio/Efectividad/Comparación 

 

Dos organizaciones pueden tener estrategias muy distintas para enfrentar el mismo problema. Si el suministro de agua de una comunidad, por ejemplo, fuera contaminado llevando a una gran epidemia de diarrea, una ONG puede abogar por realizar inversiones en infraestructura moderna para sanear el agua, incluyendo un sistema de alcantarillado, tuberías de agua, etc. Otra ONG podría proponer un sistema de distribución donde los hogares reciban, gratuitamente, tabletas de cloro para tratar el agua en su propia casa. Si estos dos métodos fuesen igualmente efectivos – cada uno reduciendo la diarrea en 80 porciento, ¿Estarían los responsables de hacer políticas públicas igual de contentos implementando una u otra? Probablemente no; ya que necesitarían considerar los costos de cada estrategia.

Es muy probable que la inversión en infraestructura moderna en un pueblo lejano sea prohibitivamente cara. En este caso, la opción sería clara. No obstante, las opciones no son siempre tan blancas o negras. Una opción más realista (pero aún hipotética) sería entre una inversión en infraestructura que reduce la diarrea en un 80 por ciento, frente a un programa de distribución de tabletas de cloro que cuesta 1/100ª parte del precio, y reduce la diarrea en un 50 porciento.

Un análisis costo-beneficio cuantifica los beneficios y costos de una actividad y los pone en la misma medida métrica (a menudo en una unidad monetaria). Se trata de responder la pregunta: ¿Está el programa produciendo suficientes beneficios para compensar los costos? O en otras palabras, ¿La sociedad será más rica o más pobre después de realizar esta inversión? De todas formas, tratar de cuantificar el beneficio de la salud de los niños en términos monetarios puede ser extremadamente difícil y subjetivo. Por lo tanto, cuando el valor exacto del beneficio carece de un amplio consenso, este tipo de análisis puede producir resultados que son más controversiales que esclarecedores. Este enfoque es más útil cuando hay múltiples tipos de beneficios y se ha acordado monetizarlos.

Un análisis de costo-efectividad toma el impacto de un programa (por ejemplo, porcentaje de reducción en la incidencia de la diarrea), y lo divide por el costo del programa, generado estadísticas tales como: el número de casos de diarrea prevenidos por dólar invertido. Esto no crea ningún juicio respecto del valor de la reducción de la diarrea.

Finalmente, un análisis de comparación de costo tomará múltiples programas y los comparará usando la misma unidad – permitiendo a los encargados de realizar políticas públicas preguntar: ¿Cuánto cuesta, por dólares, la reducción de la diarrea de cada estrategia?