Por qué 

 

El propósito de las evaluaciones no es siempre claro para aquellos que vieron la realización de las encuestas, entraron la información, y que después entregaron reportes escritos que son rápidamente archivados para no ser nuevamente vistos. Lo único que se muestra a lo largo de todo el ejercicio es que el dinero, que pudo haber sido usado para expandir el programa, ahora ha desaparecido en esta evaluación y ya no está disponible. Esta historia es más común cuando las evaluaciones son impuestas por otros.

Si, por otro lado, aquellos responsables de tomar decisiones acerca de cómo diseñar el programa o aquellos que deciden qué programas implementar, tienen preguntas críticas, las evaluaciones pueden ayudarlos a encontrar las respuestas. Una evaluación es más útil cuando los encargados de un programa o los responsables de hacer políticas públicas están conduciendo la discusión acerca de qué debería ser evaluado. Se puede encontrar más información en la sección ¿Por qué Evaluar?

Tal vez, una evaluación que hace las preguntas equivocadas es tan frustrante como una que hace las preguntas correctas pero produce respuestas no fiables. Montos significativos de dinero, tiempo, reflexión y esfuerzo se van en la búsqueda de encontrar las preguntas adecuadas. No es mucho pedir por respuestas precisas. En muchos casos, si se utiliza una metodología equivocada, incluso las técnicas estadísticas más elegantes no podrán corregir esos errores. Un diseño aleatorio puede ayudar a asegurar que las respuestas son fiables.