Alianzas para el diseño de políticas informadas por evidencia en el sector educativo

Representantes e investigadores de IDEICE y el Ministerio de Educación participan en un panel en Santo Domingo junto a Paula Pedro (J-PAL LAC) y el investigador afiliado Christopher Neilson. Créditos: Pedro Genaro | J-PAL
Featuring research by James Berry, Lucas Coffman, Francisco Gallego, Oswaldo Molina, Daniel Morales, and Christopher Neilson.

A pesar de los importantes avances en los niveles de matriculación estudiantil en la última década, existen todavía aproximadamente 262 millones de niños, adolescentes, y jóvenes entre 6 y 17 años fuera de la escuela a nivel mundial, según la UNESCO. En Latinoamérica y otras regiones, la deserción escolar continúa siendo un obstáculo importante para alcanzar la escolaridad completa universal: en la región, un 15,5 por ciento de los estudiantes desertaron durante su tiempo en la escuela primaria antes de alcanzar la secundaria en el 2016.

¿Cómo pueden los diseñadores de políticas públicas comenzar a abordar un tema tan grande y complejo? Y, si encuentran una posible solución, ¿Cómo pueden asegurarse de que pueda funcionar de manera exitosa y costo efectiva al implementarse a mayor escala?

Las alianzas a largo plazo entre gobiernos e investigadores, basándose en el uso e institucionalización de evidencia rigurosa, puede que sean la respuesta.

El 3 de diciembre del 2018, diseñadores de políticas públicas en educación e investigadores de la República Dominicana, Chile, Perú, Colombia, y Estados Unidos se juntaron con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo, Teach for All, e Inicia Educación para discutir estrategias para establecer este tipo de alianzas. Auspiciado por la oficina del Abdul Latif Jameel Poverty Action Lab de Latinoamérica y el Caribe (J-PAL LAC), en conjunto con el Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (IDEICE) y la Universidad de Princeton, el evento resaltó los éxitos de las alianzas entre gobiernos e investigadores, enfocadas en el sector educativo, a través de América Latina. Tales éxitos incluyeron la evaluación y escalamiento de políticas de entrega de información en educación, al igual que la consolidación centros de datos y unidades de evaluación de impacto gubernamentales en Chile, República Dominicana, y Perú.

Implementando políticas educativas informadas por evidencia a gran escala

Se ha demostrado que los programas de entrega de información acerca de los retornos de la educación, implementados a nivel nacional con el fin de prevenir la deserción escolar, pueden ser prometedores en algunos contextos.

En la República Dominicana, James Berry (University of Delaware) y Christopher A. Neilson (Princeton University), ambos profesores afiliados de J-PAL, junto a Lucas Coffman (Harvard University) y Daniel Morales (IDEICE), evaluaron un programa que entrega información sobre los retornos de la educación a estudiantes de secundaria a través de distintos medios, incluyendo videos al estilo de telenovelas, posters, y tabletas electrónicas.

Los resultados preliminares del programa sugieren que disminuyó la deserción escolar entre 2,5 y 3 puntos porcentuales después de un año, conllevando a la retención de unos 6.500 estudiantes. Además, aumentó los puntajes en Pruebas Nacionales de los niños que recibieron la entrega de información por entre 0,05 y 0,12 desviaciones estándar.

De manera similar, en Perú los investigadores afiliados de J-PAL Francisco Gallego (Pontificia Universidad Católica de Chile) y Neilson, junto con el investigador Oswaldo Molina (Universidad del Pacífico) colaboraron con Innovations for Poverty Action (IPA) y el MineduLAB del Ministerio de Educación para estudiar el impacto del programa “Decidiendo un Futuro Mejor (DFM)”. DFM también fue un programa que informaba a estudiantes sobre los retornos de la educación a través de videos, además de incluir componentes más intensivos de entrega de información en persona a los estudiantes y a sus padres.

Conforme a los resultados preliminares de la República Dominicana, DFM disminuyó la deserción escolar por un 18,8 por ciento en áreas urbanas y corrigió las percepciones de estudiantes y sus padres sobre los retornos de la educación. Además, la intervención redujo el trabajo infantil de las niñas en áreas urbanas en un 15 por ciento.

Ambos programas también resultaron ser costo-efectivos. En Perú, los videos costaron solamente USD$0,05 por estudiante, y en República Dominicana el aumento en los puntajes de Pruebas Nacionales costó entre $78,5 y $124,4 por cada deviación estándar, o por cada aumento en la distancia típica entre el puntaje de cada estudiante y el puntaje promedio. Dado su impacto y su costo-efectividad, ambos programas están siendo escalados a nivel nacional por los gobiernos de Perú y República Dominicana, respectivamente, para asegurarse de alcanzar a todas las escuelas públicas del país. 

Institucionalizando el uso de la evidencia

Más allá de estas políticas, las alianzas entre gobiernos y la academia han resultado en el fomento e institucionalización del uso de datos administrativos dentro de los gobiernos.

Durante el evento, Juan Ariel Jiménez (Viceministro de Políticas de Desarrollo del Ministerio de la Presidencia, República Dominicana), Juan Pablo Silva (ex-viceministro del Ministerio de Educación en Perú́), junto a Ryan Cooper (Coordinador de Evaluaciones de Impacto en DIPRES, Chile) y Elianny Medina (Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales, República Dominicana) discutieron los esfuerzos actuales para incorporar laboratorios de innovación y evaluación de impacto, y también centros de datos administrativos, dentro de gobiernos en todo el continente. Estas unidades incluyen el MineduLAB de Perú, que pone a prueba y evalúa la efectividad de un gran número de innovaciones en la política educativa, y el Laboratorio de Evidencias del Gabinete de Coordinación de Politícas Sociales (GCPS) y el Data Center del Estado en República Dominicana, que respectivamente están a cargo de armonizar los datos administrativos de los distintos órganos gubernamentales y de generar evidencia para las políticas sociales del país.

Tales iniciativas orientadas al uso de datos son ejemplos de los esfuerzos a largo plazo de J-PAL LAC de forjar y construir alianzas gubernamentales basadas en el uso de evidencia para mejorar la efectividad de programas en el sector educativo y más allá, a través de toda la región.

El encuentro en Santo Domingo fue un recordatorio concreto de que las alianzas a largo plazo entre gobiernos e investigadores pueden rendir resultados sustanciales, ya sea en forma de políticas costo-efectivas y escalables cuya efectividad ha sido comprobada en un contexto local, o en forma de la mayor utilización de datos administrativos para asegurar que las políticas públicas se basen en la evidencia.

Posted by David Alzate, Policy Associate, J-PAL Global and Christopher Neilson, Affiliated Professor, J-PAL