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La ampliación de servicios de guarderías infantiles en Chile y sus efectos en la participación laboral femenina

Fieldwork: 
Lugar: Chile
Sample: 2.110 mujeres seleccionadas de 25 escuelas
Timeline:
2012 to 2013
AEA RCT Registration Number: 
Información: 
Socios:

El compromiso de cuidar a los hijos a menudo se menciona como una de las razones principales del por qué la participación en la fuerza laboral normalmente es más baja en las mujeres que en los hombres. Las investigadoras llevaron a cabo una evaluación aleatorizada en Chile para medir el efecto de las mujeres en el mercado laboral al otorgar cuidado gratuito después de la jornada escolar a niños cuyas edades van desde los 6 a los 13 años. El programa aumentó el empleo y la participación femenina en la fuerza laboral, así como también el uso de guarderías para niños más pequeños que no eran aptos para el programa, lo que llevó a concluir que las mujeres necesitaban de guarderías infantiles para todos sus hijos con el fin de poder unirse al mercado laboral.

Desafío de política pública 

El aumento de la participación femenina en la fuerza laboral (entendida ésta última como estar empleada o estar en busca de empleo de forma activa) puede ayudar a disminuir la pobreza al generar ingresos adicionales en los hogares donde mujeres son jefas de hogar, grupo que en Latinoamérica muestra altos índices de pobreza. Sin embargo, lograr este aumento no es fácil, partiendo de la base que, normalmente, la participación laboral es más baja en las mujeres que en los hombres. Cabe destacar, que las mujeres a menudo mencionan la falta de guarderías infantiles como la razón principal por la cual no pueden trabajar. En este sentido, proporcionar guarderías infantiles gratuitas puede ser una política pública efectiva para aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral. No obstante, si las mujeres simplemente terminan remplazando el pagar una guardería por el servicio gratuito ofrecido la política no tendría impacto en el mercado laboral. Del mismo modo, el ofrecer el servicio gratuito de cuidado infantil para niños de un grupo etario determinado podría traer escasos efectos en los resultados de empleos para mujeres si es que éstas son responsables del cuidado de niños de distintas edades. Para examinar estos aspectos, las investigadoras llevaron a cabo una evaluación aleatorizada para medir el impacto de los servicios de guardería gratuitos en el empleo de las madres y su participación en la fuerza laboral en Chile.

Contexto de la evaluación 

A pesar del significativo crecimiento de la participación femenina en la fuerza laboral en Chile durante las últimas dos décadas, sólo el 49% de las mujeres forman parte de esta, en comparación a los hombres que alcanzan un 75%.1 2 En general, la participación en la fuerza laboral es más baja entre aquellas mujeres que tienen menos capacitación profesional, que son madres de niños pequeños, o que tienen bajos ingresos familiares. Por otra parte, los hogares más frecuentes entre las poblaciones más pobres son aquellos donde la mujer es el sustento familiar: en el 2011, el 39% de las viviendas en general y el 51% de las viviendas más pobres en Chile eran lideradas por mujeres.

Muchas mujeres chilenas citan las responsabilidades de cuidado infantil como la razón principal del por qué no pueden buscar un empleo. En Chile, el gobierno proporciona guarderías infantiles públicas gratuitas para niños menores de 5 años. No obstante, es difícil encontrar un servicio de guardería gratuito para niños que sobrepasen esa edad. Una excepción es el programa 4 a 7, el cual es patrocinado por el Gobierno y ofrece tres horas de cuidado, a cargo del Estado, para el período después de la jornada escolar y para niños cuyas edades estén entre los 6 y los 13 años.

Children in Chile.

Niños en Chile

Detalles de la intervención 

Las investigadoras llevaron a cabo una evaluación aleatorizada para medir el efecto del programa gratuito 4 a 7 en el empleo y la participación femenina en la fuerza laboral. El programa 4 a 7 ofrece apoyo educativo y recreativo después de clases por un periodo de tres horas para niños cuyas edades van de los 6 a los 13 años. En el estudio participaron 25 escuelas, las cuales ofrecieron el programa por primera vez en el año 2011. Entre las 2.110 mujeres elegibles de todas las escuelas, 1.137 mujeres fueron seleccionadas por lotería, para ser beneficiadas por el programa, mientras que a las 973 mujeres restantes no se les ofreció el programa, formando el grupo de comparación.

Las participantes elegibles para recibir el programa incluyeron a mujeres responsables de al menos un niño cuya edad estuviera entre los 6 y los 13 años, y que sean económicamente activas. Las investigadoras definieron este concepto como alguien que tenga un trabajo estable, que esté en busca de trabajo, desempleada, que sea partícipe de alguna capacitación laboral o que esté cursando un programa educacional. Además, las participantes debían ser mayores de 18 años y pertenecer a un quintil bajo de ingresos. El programa se ofreció para comenzar en marzo o abril y terminar en diciembre del 2012.

Una vez que el programa comenzó, las investigadoras realizaron encuestas a distintas viviendas para medir el impacto del programa en los resultados de las mujeres en el mercado laboral.

Resultados y lecciones de política pública 

El ofrecer el programa 4 a 7 aumentó el empleo y la participación de las madres en la fuerza laboral, así como también el uso de guarderías para niños que eran inelegibles para el programa en ese entonces, lo que indica que las mujeres necesitan de guarderías infantiles para niños de todas las edades para así poder unirse al mercado laboral.

Efecto de la lotería: No todas las mujeres que recibieron un cupo se inscribieron en el programa y, posteriormente, mujeres que no habían sido seleccionadas accedieron al programa de igual forma. El grupo de mujeres a quienes se les ofreció el programa fueron finalmente 29 puntos porcentuales más propensas a utilizar el programa respecto al grupo de comparación, donde se observó que un 24% terminó accediendo a los beneficios. Los resultados que siguen comparan estos grupos originales (quienes fueron seleccionadas para el programa versus quienes no fueron seleccionadas), y, por ende, los impactos encontrados toman en cuenta este no cumplimiento de las condiciones iniciales de la lotería.

Uso y substitución del programa: Ofrecer el programa incrementó el uso de guarderías en 5,9 puntos porcentuales (respecto al 49% observado en el grupo de comparación), lo que equivale a un aumento total de un 12%. Esto refleja cómo el programa permite a aquellas madres que cuidan de sus hijos durante las tardes el utilizar este tiempo para realizar otras actividades. Sin embargo, los datos también muestran cómo una parte importante de las mujeres que usaron el programa 4 a 7 ya habían matriculado a sus hijos en otro lugar de cuidado infantil, utilizando el programa, por lo tanto, sólo como un substituto para estas opciones.

El empleo y la participación femenina en la fuerza laboral: Entre quienes se ofreció el programa, el empleo y la participación en la fuerza laboral aumentó en 4,3 puntos porcentuales, es decir, de 60,5% en el grupo de comparación a 64,9% (lo que equivale a un incremento de 7%). Debido a que el programa no influyó en la disponibilidad de trabajos en el mercado, éste tuvo un pequeño, pero positivo impacto en el empleo de las mujeres. Ofrecer el programa aumentó la probabilidad de que las madres trabajaran al menos un mes por año en 3,4 puntos porcentuales (75% versus el 71,6% en el grupos de comparación), lo que se traduce en un aumento de un 5%.

Impacto diferenciado para mujeres con niños menores de 6 años: El efecto positivo en la participación femenina en la fuerza laboral fue mayor en mujeres que no tenían un trabajo antes de que existiera este programa y que eran responsables de niños menores de 6 años. Tomando este subgrupo, dentro de aquellas a las que se les ofreció el programa, la participación de las madres en la fuerza laboral aumentó en 19 puntos porcentuales, versus el 22,9% que se observó en el grupo de comparación. Acorde con estos resultados, ofrecer el programa 4 a 7 generó un aumento en el uso de servicios formales de guardería para niños menores de 6 años: el incremento fue de 6,5 puntos porcentuales respecto al 7,8% que se observó en el grupo de comparación. Estos resultados indican que el programa 4 a 7 elevó de forma eficaz la principal barrera de las mujeres en este subgrupo ayudándolas a enfrentar la entrada al mercado laboral vía la facilitación de guarderías para sus hijos mayores, permitiéndoles así tomar ventaja total de la oferta ya existente de la red de guarderías gratuitas para niños más pequeños.

No obstante estos resultados, el programa no tuvo impacto en la participación de la fuerza laboral de aquellas mujeres que no poseían un empleo y cuyos hijos tenían más de 6 años.

Ingresos y gastos: A pesar de que el programa no tuvo ninguna repercusión promedio en los ingresos mensuales o en los niveles de estrés, éste sí generó aumentos de los gastos personales de las mujeres en sí mismas, como así también en los gastos en la educación de sus hijos.

En conjunto, estos resultados concluyen que el aumentar el acceso a programas de cuidado después de la jornada escolar podría elevar la participación femenina en la fuerza laboral. No obstante, esto no es una solución universal, ya que políticas adicionales podrían ser muy necesarias, principalmente, para aquellas mujeres que tienen menos experiencia en el mercado laboral.

Martínez A., Claudia and Marcela Perticará. 2017. “Childcare Indivisibility and Maternal Employment.” Journal of Development Economics 126: 127-137.

1 Banco Mundial, 2016. “La Tasa de Participación en la Fuerza Laboral Femenina.” Indicadores del Desarrollo Mundial.

2 OIT, 2015. “La tasa de participación en la fuerza laboral - modelo estimado en OIT, julio del 2015.” Organización Internacional del Trabajo.