Combatiendo la corrupción en el desarrollo comunitario en Indonesia

Researchers:
Location:
East Java and Central Java provinces, Indonesia
Sample:
608 pueblos
Línea de tiempo:
2003 - 2004
Outcome of interest:
Corruption Transparency and accountability
Intervention type:
Audits Community participation

Partners:

Policy issue

La corrupción afecta a muchos países en vías de desarrollo, donde las personas más pobres del mundo habitan, y combatirla es aún una tarea difícil. La corrupción es como un impuesto, que se añade al costo de proveer servicios públicos y de llevar a cabo actividades comerciales. Muchos sugieren que una combinación adecuada de sanciones y monitoreo puede controlar la corrupción, pero usualmente los mismos individuos encargados de monitorear y sancionar son corruptibles. Otra manera de reducir la corrupción es un monitoreo a nivel comunitario. Los miembros de la comunidad son los más beneficiados de un programa anti-corrupción exitoso, y por eso se piensa que están más incentivados a monitorear que los funcionarios del gobierno. Existe, sin embargo, muy poca evidencia empírica que muestre el éxito de estas estrategias.

Context of the evaluation

El Proyecto de Desarrollo Kecamatan (KDP, por sus siglas en inglés) es un programa del Gobierno de Indonesia apoyado por un préstamo del Banco Mundial. KDP entrega fondos a aproximadamente 15,000 pueblos cada año para que realicen diversos proyectos. Cada pueblo recibe en promedio US$8,800, que son usados con frecuencia para mejorar los caminos de tierra existentes. Este monto de dinero crea incentivos para la inflación de precios, la colusión con los proveedores, sobornos al líder del pueblo y manipulación de sueldos.

KDP contempla dos formas de controlar la corrupción. Primero, los fondos se pagan a los “equipos de implementación” en 3 instancias. Para recibir el segundo y tercer pago, un equipo debe rendir un reporte ante una asamblea abierta en la cual se informa cómo se ha gastado el dinero. Segundo, cada proyecto tiene una probabilidad de aproximadamente un 4% de recibir una auditoria del gobierno.

Dirt road in rural area with piles of rocks along edges
Road under construction in Indonesia.
Photo: Ben Olken | J-PAL/IPA

Details of the intervention

This study randomly assigned combinations of two anti-corruption strategies across 608 villages:

  1. Community participation: Invitations to accountability meetings were extended to non-elite villagers and were distributedeither by neighborhood heads or through schools. In half of these villages, community members also received anonymouscomment forms, which were collected and summarized at the accountability meetings.
  2. Audits: The probability of central government audits was increased from 4 percent to 100 percent.

Experimental Treatments by Group

Group Audit probability Accountability meetings Invitations Comment cards Number of villages
Audit 100% Yes No No 93
Participation I 4% Yes Yes No 105
Participation II 4% Yes Yes Yes 106
Audit & Participation I 100% Yes Yes No 94
Audit & Participation II 100% Yes Yes Yes 96
Comparison 4% Yes No No 114

Olken trained teams of engineers to estimate the actual cost of building a road. The engineering teams took core samples from the roads built in project villages and even built their own model roads to calibrate their measurement technique.

Corruption was measured by comparing the researcher’s estimate of what the project actually cost (determined by the quantity of materials used, estimates of material prices, and wages paid on the project) to what the village reported it spent on the project on an item-by-item basis.

There were two types of missing expenditures: missing materials costs, when fewer supplies were used in the road than reported in the budget or when their prices were inflated, and missing labor costs, when local officials did not pay village laborers as much as was stated on the project budget.

Results and policy lessons

La evidencia sugiere que aumentar la probabilidad de una auditoría externa redujo sustancialmente la “pérdida” de fondos de los proyectos. Aumentar la probabilidad de una auditoria de un 4% a un 100%, reduce la “perdida” de fondos de 27.7 a 19.2 puntos porcentuales. Un motivo por el cual esta reducción no es mayor es porque, el hecho de que exista un 100% de probabilidad de tener una auditoria no significa que los oficiales del pueblo tengan una probabilidad del 100% de detectar corrupción e imponer un castigo. De hecho, aunque los auditores encontraron violaciones de algún tipo en el 90% de los pueblos visitados, la mayoría estaban relacionadas con la naturaleza del procedimiento. Hubo muy pocos casos, en los cuales los auditores encontraron evidencia suficientemente concreta para presentar cargos.

Las invitaciones aumentaron aproximadamente en un 40% el número de personas que participaba en las asambleas, un porcentaje más alto que en los pueblos en los que se repartieron formularios, pues muchas personas sustituyeron su asistencia a la asamblea por contestar el formulario. Sin embargo, invitar a más personas a las asambleas casi no tuvo efecto sobre la corrupción, y los formularios tuvieron efecto sólo cuando se distribuían en las escuelas, pasando por alto a los oficiales locales. Este estudio presenta evidencia de que la participación comunitaria - generalmente vista como la panacea para los proyectos de desarrollo- suele no tener un gran impacto sobre los niveles de corrupción, y que se deben hacer esfuerzos para prevenir que la elite interfiera en el proceso para que la corrupción sea combatida efectivamente.

Olken, Benjamin A. 2007. "Monitoring Corruption: Evidence from a Field Experiment in Indonesia." Journal of Political Economy 115(2): 200-48.

Olken, Benjamin A. 2009. "Corruption Perceptions vs. Corruption Reality." Journal of Public Economics 93: 950-64.