Fomento de la Inclusión Laboral: Evidencia del Laboratorio de Políticas de Inclusión en España y de Otras Evaluaciones en Europa
Este informe analiza la evidencia generada por el Laboratorio de Políticas de Inclusión sobre programas de inclusión laboral y la contextualiza con estudios más amplios basados en evaluaciones de impacto rigurosas de políticas de empleo en Europa. El Laboratorio de Políticas de Inclusión, lanzado en 2022 por la Secretaría General de Inclusión del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha financiado 32 programas piloto orientados a promover la inclusión social. Cada uno de ellos ha sido evaluado mediante ensayos aleatorizados, con el objetivo de generar aprendizajes sólidos
Este informe se centra en 18 de estas evaluaciones, que analizan intervenciones dirigidas a mejorar la inclusión en el mercado laboral de personas en situación de pobreza o exclusión social, muchas de las cuales eran beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital (IMV) o de rentas mínimas autonómicas (RRMM). Algunos programas tenían como objetivo directo facilitar el acceso al empleo, mientras que otros se enfocaban en mejorar el bienestar general de los participantes y reforzar sus capacidades para una futura inserción laboral. Este enfoque responde a los altos niveles de vulnerabilidad de las personas participantes, que a menudo enfrentaban necesidades urgentes que requerían distintos tipos de apoyo. Por ello, esta revisión pone especial atención en la efectividad de estas intervenciones para mejorar resultados intermedios relacionados con la inclusión laboral, como la intensidad en la búsqueda de empleo, el desarrollo de competencias para la inserción laboral o la mejora de la empleabilidad.
Las intervenciones del Laboratorio analizadas en este informe se agrupan en tres grandes categorías: apoyo en la búsqueda de empleo —como parte de un acompañamiento social integral o a través de formación en competencias digitales—; programas de formación para personas adultas; e intervenciones orientadas a eliminar barreras específicas de acceso al mercado laboral para determinados colectivos. Además, el informe pone de relieve en qué medida los resultados de estos experimentos coinciden o difieren respecto a la evidencia emergente de otras investigaciones en Europa, e incorpora estudios adicionales sobre intervenciones laborales evaluadas rigurosamente en el contexto europeo. De este conjunto de estudios se desprenden una serie de aprendizajes clave que consideramos útiles para orientar el diseño de futuras políticas. A continuación, se resumen las principales conclusiones:
- Los programas integrales de inclusión social que incorporaban componentes de empleo dirigidos a personas o familias en riesgo de pobreza fueron eficaces para mejorar diversas dimensiones de la inclusión social. Estos programas impulsaron la activación en la búsqueda de empleo y, en algunos casos, también mejoraron las posibilidades de empleo de los participantes.
- Los programas de formación en competencias digitales dirigidos a personas desempleadas en riesgo de exclusión social lograron mejoras significativas en las habilidades digitales de los participantes. Cuando estos programas se complementaban con un acompañamiento intensivo en la búsqueda de empleo, también se observaron avances en resultados intermedios relacionados con la inserción laboral. En algunos casos, estos programas mejoraron dimensiones del bienestar.
- Los programas de formación profesional para personas desempleadas de larga duración o adultas en situación de vulnerabilidad contribuyeron al desarrollo de nuevas habilidades, actitudes y comportamientos vinculados a la búsqueda de empleo. Sin embargo, el éxito en estos indicadores intermedios no siempre se tradujo en mejoras efectivas en la inserción laboral.
- Los modelos personalizados e intensivos de inserción laboral, dirigidos a personas en situación de sinhogarismo o con discapacidad intelectual, generaron efectos positivos tanto en la activación para la búsqueda de empleo como en la inserción laboral y el bienestar subjetivo.
Es importante interpretar los resultados de estos pilotos con cautela. Las limitaciones de tiempo con las que operaba el Laboratorio afectaron a algunos estudios, que presentaron tasas de respuesta bajas, calidad de datos desigual y una capacidad de medición limitada en un periodo relativamente corto. Por ello, aunque los hallazgos presentados ofrecen lecciones valiosas, es necesario seguir investigando a través de nuevos estudios experimentales que permitan confirmar y ampliar esta evidencia.
A partir de la experiencia del Laboratorio, la formulación de políticas orientadas a fomentar la inclusión laboral de las poblaciones más vulnerables podría beneficiarse de las siguientes recomendaciones:
- Dedicar un tiempo adecuado a la fase de diseño de las evaluaciones, lo que permite integrar la evidencia existente y desarrollar enfoques metodológicos que maximicen el aprendizaje potencial.
- Fomentar una colaboración estrecha entre responsables públicos e investigadores, para garantizar que el diseño de las evaluaciones responda a preguntas relevantes de política pública y genere evidencia útil para la toma de decisiones.
- Planificar de forma anticipada la generación y el uso de evidencia, incluyendo el aprovechamiento de datos administrativos, la recopilación de información sobre costes y el seguimiento de resultados a medio y largo plazo.
- Explorar intervenciones dirigidas tanto a personas demandantes de empleo como a empleadores, especialmente en el caso de colectivos que enfrentan barreras específicas de acceso al mercado laboral.
- Diseñar y evaluar programas que respondan simultáneamente a las necesidades y expectativas de empleadores y personas en búsqueda de empleo, para favorecer un mejor ajuste entre oferta y demanda en el mercado laboral.