Descentralizando los gastos en educación: subsidios a escuelas primarias en Níger

Investigadores/as:
Elizabeth Beasley
Trabajo de campo:
Ubicación:
Districts de Tahoua et Zinder, Niger
Muestra:
140,000 alumnos en 1,000 escuelas primarias
Línea de tiempo:
2007 - 2009
Grupo objetivo:
  • Parents
  • Primary schools
  • Students
  • Teachers
Resultado de interés:
  • Enrollment and attendance
  • Student learning
Tipo de intervención:
  • Community-driven development
  • Parental engagement
  • School-based inputs
Número de registro del AEA RCT Registry:
AEARCTR-0000394
Socios Implementadores:

Problema de política pública

En los últimos años las inscripciones escolares en los países en vías de desarrollo han aumentado drásticamente, generando un renovado interés entre los responsables de políticas públicas en la gestión de temas educativos. La entrega de servicios educacionales, en gran parte de los países en vías de desarrollo, se encuentra centralizada, pero existe evidencia que sugiere que la descentralización y la administración local de los servicios puede ser más adecuada para hacer frente a la provisión de servicios educativos de baja calidad. La administración y supervisión local ponen el poder en manos de los que se encuentran más interesados en ver una mejora en la entrega de servicios, y tienen la información más completa acerca de la calidad actual de los servicios educativos. El empoderamiento de las comunidades, mediante la gestión local descentralizada, tiene el potencial de combatir el ausentismo sistemático de los profesores, reducir la mala distribución de recursos y disminuir la corrupción.

Contexto de la evaluación

En la última década, Níger ha realizado esfuerzos significativos para incrementar el acceso a la educación, logrando que las inscripciones a la escuela primaria aumentaran de un 37% en el 2000 a un 54% en el 2005. Aún así, el país enfrenta retos importantes en cuanto al acceso, las tasas de terminación de la escuela primaria, y la calidad y gestión del sistema educativo en todos los niveles. Un problema, por ejemplo, es que las escuelas se encuentran muy alejadas entre sí, dificultando la tarea del gobierno central de poder monitorearlas efectivamente.

Para abordar este problema el Ministerio de Educación dispuso la creación de Comités de Gestión Escolar (Comités de Gestion Scolaire, o COGES) para cada escuela. El comité incluía al director de la escuela, así como también miembros de la comunidad elegidos localmente. El COGES es responsable de monitorear la asistencia y rendimiento de los estudiantes, así como la administración financiera y recursos materiales, tales como la compra de textos y suministros. El Ministerio de Educación introdujo un proyecto piloto para reforzar la capacidad de los COGES a través de la entrega de un subsidio anual, que puede ser usado para financiar parte de sus actividades del año, como la construcción de salas de clases o la compra de materiales. Estos subsidios fueron entregados bajo el supuesto que el apoyo financiero servirá como incentivo para que las comunidades desempeñen un rol más activo en la gestión de las escuelas.

Children in classroom with blackboard
Primary school students in Niger. Photo: Pierre de Galbert | J-PAL/IPA
Pierre de Galbert

Detalles de la intervención

Para poder comprobar esta hipótesis, investigadores, en colaboración con el Banco Mundial y el Ministerio de Educación de Niger, asignaron aleatoriamente las subvenciones. Observaron a las escuelas que recibieron el subsidio y a las que no lo recibieron, para estimar el impacto de éste, así como también el impacto de dos intervenciones complementarias de rendición de cuentas en la gestión de las escuelas, la retención de estudiantes y el desempeño de los alumnos. Mil escuelas en las regiones de Tahoua y Zinder fueron seleccionadas aleatoriamente para ser parte del grupo de tratamiento o el de comparación. Cada una de las 500 escuelas en el grupo de tratamiento recibió un fondo anual en función al número de salas de clases en la escuela, con un promedio de alrededor de US$2 por estudiante. El monto del subsidio fue elegido por el Ministerio de Educación con consideraciones de sostenibilidad en caso de una posible ampliación del programa. Además de las subvenciones, se seleccionaron aleatoriamente dos sub-grupos para recibir intervenciones complementarias diseñadas para mejorar la entrega y gestión de la subvención.

Un tercio de las escuelas en el grupo de tratamiento recibieron una carta al inicio de la intervención señalando que existía un 50% de probabilidad de recibir una “visita de control financiero” al final del año escolar, con el objetivo de hacer supervisiones financieras. Por motivo de restricciones financieras y de capacidad, cerca del 20% de las escuelas con tratamiento recibieron estas visitas al final del año.

Otro tercio de las escuelas con tratamiento, recibió una lista con restricciones de gastos no subvencionables, donde se mencionaban una serie de gastos que no eran reembolsables, tales como reembolsos por viajes de los funcionarios de la escuela o gastos en cosas que podrían producirse localmente.

Los investigadores utilizaron información de una encuesta administrativa anual, datos de los resultados de pruebas de los estudiantes y un cuestionario financiero detallado, para determinar el efecto del subsidio. Los exámenes a los estudiantes se realizaron con pruebas estandarizadas ligeramente modificadas, y fueron implementados en colaboración con el Departamento de Evaluación del Ministerio de Educación. Los registros de las escuelas contenían información acerca de la participación de los alumnos y de la comunidad, los recursos de la escuela, su infraestructura e información acerca de temas que afectan la gestión escolar. El funcionamiento de los COGES, incluyendo cuán seguido se reunían, los temas acerca de los qué hablaban y si empezaron los proyectos de mejora, también fue supervisado.

Resultados y lecciones de la política pública

Resultados en progreso.

 Beasley, Elizabeth, and  Elise Huillery. 2017. "Willing but Unable? Short-term Experimental Evidence on Parent Empowerment and School Quality." The World Bank Economic Review 31 (2): 531–552.